Shanghai y Ningbo avanzan en la normalización de sus operaciones, pero la congestión sigue afectando al comercio exterior
La recuperación avanza, pero los efectos del tifón aún impactan la cadena logística Los puertos de Shanghai y Ningbo-Zhoushan, dos de los principales centros marítimos del comercio exterior mundial, continúan recuperando su capacidad operativa luego del paso del tifón Bavi. Sin embargo, las restricciones preventivas implementadas durante el fenómeno meteorológico provocaron una importante acumulación de buques, retrasos en los atraques y ajustes en las programaciones navieras que todavía generan consecuencias sobre la cadena logística internacional. Si bien las terminales han retomado sus operaciones, el volumen de carga acumulado mantiene una elevada presión sobre la infraestructura portuaria y los servicios asociados. Shanghai enfrenta demoras por la acumulación de buques En Shanghai Yangshan, uno de los complejos portuarios de contenedores más importantes del mundo, la llegada simultánea de embarcaciones que permanecieron esperando durante la suspensión temporal de operaciones incrementó los tiempos de permanencia y las esperas para obtener un sitio de atraque. Esta congestión también repercute en la disponibilidad de contenedores, equipos portuarios, transporte terrestre y procesos de despacho, afectando el flujo normal de las mercancías. Ningbo-Zhoushan trabaja para absorber el backlog operativo En Ningbo-Zhoushan, uno de los principales puertos exportadores de China para productos industriales y manufacturados, la recuperación también avanza de manera progresiva. No obstante, la normalización completa dependerá de la capacidad de las terminales para procesar el volumen acumulado durante las restricciones climáticas y restablecer la fluidez de las operaciones. Navieras ajustan sus itinerarios para recuperar la regularidad Como respuesta a la congestión, diversas navieras están implementando medidas para reducir el impacto sobre sus redes globales, entre ellas: Estos ajustes buscan recuperar la puntualidad de los servicios, aunque pueden generar cambios en las fechas estimadas de llegada (ETA) y afectar la confiabilidad de las rutas marítimas internacionales. Impacto para importadores y exportadores La situación en los principales puertos chinos vuelve a demostrar la sensibilidad de las cadenas logísticas globales frente a eventos climáticos extremos. Las empresas con operaciones de comercio exterior deberían mantener un monitoreo permanente de sus embarques, revisar las actualizaciones emitidas por las navieras y trabajar junto a sus operadores logísticos para anticipar posibles retrasos o modificaciones en los itinerarios. Una comunicación fluida entre exportadores, importadores, agentes de carga y transportistas permite reducir riesgos y responder con mayor rapidez ante este tipo de contingencias. Conclusión Aunque Shanghai y Ningbo-Zhoushan avanzan en la recuperación de sus operaciones, la congestión generada por el tifón Bavi seguirá influyendo durante los próximos días sobre los tiempos de tránsito y la planificación logística internacional. Para quienes participan en el comercio exterior, mantenerse informados y anticipar posibles ajustes en los servicios marítimos será clave para minimizar el impacto de estas disrupciones y garantizar una gestión eficiente de la cadena de suministro.
Trump retira la propuesta de cobrar un peaje en el Estrecho de Ormuz, pero la tensión sigue impactando al comercio marítimo
El Estrecho de Ormuz volvió a ocupar un lugar central en la agenda del comercio internacional luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propusiera aplicar un peaje a los buques que transitaran por esta estratégica vía marítima. La iniciativa, que finalmente fue retirada tras el rechazo de la industria naviera y diversos gobiernos, reavivó el debate sobre la seguridad, la libre navegación y el impacto geopolítico sobre las cadenas logísticas globales. Una propuesta que generó rechazo internacional La propuesta contemplaba cobrar un monto equivalente al 20% del valor de la carga transportada por los buques que cruzaran el Estrecho de Ormuz, con el objetivo de financiar las operaciones estadounidenses destinadas a resguardar la seguridad del corredor. Sin embargo, tras mantener conversaciones con líderes de los países del Golfo Pérsico, la administración estadounidense decidió retirar la iniciativa y priorizar acuerdos comerciales y de inversión con la región. A pesar de ello, continúan vigentes las restricciones vinculadas con Irán, manteniendo un escenario de elevada incertidumbre para el transporte marítimo. ¿Por qué el Estrecho de Ormuz es tan importante? El Estrecho de Ormuz es uno de los corredores marítimos más estratégicos del planeta. Antes del recrudecimiento del conflicto, por esta vía transitaba aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural, convirtiéndolo en un punto crítico para el abastecimiento energético y para la estabilidad del comercio internacional. Cualquier alteración en esta ruta puede traducirse rápidamente en: La industria naviera rechaza el cobro por transitar aguas internacionales Navieras y organizaciones del sector marítimo coincidieron en cuestionar la propuesta. Hapag-Lloyd sostuvo que imponer tarifas por navegar en aguas internacionales resultaría incompatible con los principios que regulan la libre navegación, diferenciando esta situación de los peajes existentes en infraestructuras como los canales de Panamá y Suez. La Asociación de Armadores Alemanes (VDR) también manifestó su rechazo, advirtiendo que aceptar este tipo de medidas podría abrir la puerta a que otros países impongan cobros similares en corredores estratégicos como el Estrecho de Malaca u otras rutas internacionales. Asia pide estabilidad para proteger el suministro energético China, principal importador mundial de petróleo y gas, llamó a restablecer cuanto antes la navegación segura por el Estrecho de Ormuz y a evitar una nueva escalada del conflicto. Japón y Corea del Sur también expresaron preocupación debido a su elevada dependencia de las importaciones energéticas provenientes de Medio Oriente. La estabilidad del corredor resulta clave para el abastecimiento de las principales economías asiáticas y para el equilibrio del comercio mundial. Nuevas alternativas logísticas Mientras persiste la incertidumbre, algunos operadores comienzan a buscar soluciones. DP World analiza el desarrollo de un nuevo puerto multipropósito y una terminal de contenedores en Fujairah, sobre la costa oriental de los Emiratos Árabes Unidos. El proyecto permitiría reducir la dependencia del puerto de Jebel Ali y disminuir la necesidad de atravesar el Estrecho de Ormuz en determinadas operaciones. En paralelo, continúan detectándose operaciones de tanqueros iraníes que navegan con sus sistemas AIS desactivados para evitar el seguimiento internacional y las sanciones económicas. La seguridad marítima continúa siendo un desafío La situación volvió a evidenciarse con los recientes ataques contra los tanqueros Mombasa B y Al Bahyah, alcanzados por misiles mientras navegaban por la ruta sur del Estrecho de Ormuz. El incidente dejó un tripulante fallecido y varios heridos, recordando que el riesgo para las embarcaciones mercantes continúa siendo elevado mientras persista la tensión en la región. ¿Qué implica este escenario para el comercio exterior? Aunque la propuesta del peaje fue retirada, el conflicto mantiene un alto nivel de incertidumbre para importadores, exportadores, navieras y operadores logísticos. Las empresas involucradas en comercio internacional deben monitorear permanentemente la evolución del conflicto, ya que cualquier interrupción o restricción en el Estrecho de Ormuz puede generar impactos inmediatos sobre: En un escenario donde la geopolítica influye cada vez más sobre el transporte marítimo, contar con información actualizada y una adecuada planificación logística resulta fundamental para minimizar riesgos y mantener la competitividad en el comercio internacional.
EE.UU. restablece el bloqueo marítimo a Irán: posibles impactos para el comercio exterior y la logística internacional
EE.UU. restablece el bloqueo marítimo a Irán: posibles impactos para el comercio exterior y la logística internacional El gobierno de Estados Unidos anunció la reimposición del bloqueo marítimo a los puertos iraníes, una decisión que vuelve a colocar al Estrecho de Ormuz en el centro de la atención del comercio internacional. La medida, comunicada por el presidente Donald Trump, contempla además un nuevo esquema para los buques que transiten por este corredor estratégico, incluyendo el cobro de una compensación equivalente al 20% del valor de la carga a cambio de brindar protección durante la navegación. Este anuncio llega pocas semanas después de que el bloqueo hubiera sido suspendido tras un acuerdo de cese del fuego entre Estados Unidos e Irán, negociado con la mediación de Pakistán. Sin embargo, la reactivación de las restricciones vuelve a incrementar la incertidumbre sobre una de las rutas marítimas más importantes del planeta. ¿Por qué el Estrecho de Ormuz es tan importante? El Estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y constituye uno de los principales corredores marítimos del mundo. Por esta vía transita aproximadamente el 20% del petróleo comercializado a nivel global, además de una importante cantidad de gas natural licuado (GNL) y otros productos estratégicos. Cualquier alteración en su funcionamiento tiene repercusiones directas sobre el transporte marítimo, los mercados energéticos y las cadenas globales de suministro. Posibles impactos para el comercio exterior La reimposición del bloqueo podría generar diversas consecuencias para importadores, exportadores y operadores logísticos. Entre los principales riesgos se destacan: La planificación logística cobra mayor relevancia En un contexto de creciente incertidumbre geopolítica, la planificación anticipada y el monitoreo permanente de los principales corredores marítimos se vuelven esenciales para reducir riesgos operativos. Empresas importadoras y exportadoras, junto con sus operadores logísticos, deberán seguir de cerca la evolución de esta situación para anticipar posibles cambios en itinerarios, costos de transporte y disponibilidad de servicios. La estabilidad del Estrecho de Ormuz continuará siendo uno de los factores clave para el comercio internacional durante las próximas semanas, por lo que las decisiones que adopten los principales actores involucrados podrían tener repercusiones significativas sobre las cadenas de suministro globales.